La inversión no llega cuando se anuncia
Cada vez que se anuncia una inversión importante solemos reaccionar como si el proyecto ya hubiera llegado. Celebramos el monto, la empresa, los empleos prometidos y la foto del anuncio. Pero hay una diferencia fundamental que como ciudad no deberíamos olvidar: una inversión no llega cuando se anuncia, llega cuando empieza a producir.










