El negocio del tráfico vehicular: ¿Quién gana con una ciudad ineficiente?

Para la mayoría de las personas en México, el tráfico es parte de la vida diaria. Lo vivimos en los trayectos al trabajo, al llevar a los hijos a la escuela o incluso en recorridos cortos que antes parecían sencillos. Aunque solemos asumirlo como algo inevitable, vale la pena preguntarnos por qué sucede y por qué, a pesar de tantas obras viales, el problema parece no mejorar con el tiempo.

Una bomba de tiempo que ya explotó

Durante décadas, la movilidad urbana de Hermosillo se ha construido en torno al automóvil, priorizando la velocidad y el paso libre para los conductores. Este modelo de desarrollo ha culminado en una crisis de seguridad vial: Hermosillo es actualmente la segunda ciudad con mayor cantidad de siniestros viales en México.

Termometro -vs -termostato

Actualmente, se apuesta más a la sensibilización y capacitación, lo que difícilmente cambiará conductas (sobre todo si son hábitos), se deben priorizar la vigilancia y una infraestructura perdonadora (es decir, calles que contemplen como constante el error humano, y físicamente disminuyan sus consecuencias), eso impactaría a corto plazo (en no pocos casos de inmediato), para evitar conductas de riesgo.

¿Primero los autobuses o primero las calles?

El acceso al transporte público asequible, la promoción de la caminabilidad y la integración de tecnologías para reducir los tiempos de desplazamiento son estrategias clave impulsadas por quienes gestionan y planean nuestras ciudades.

El transporte público: La receta no tan secreta para la transformación de las ciudades

El término adoptado en la actualidad con respecto a la transformación de las ciudades debe centrarse en una visión conjunta de un futuro sostenible, el cual solemos imaginar mientras estamos atrapados en el tráfico urbano o mientras esperamos bajo el sol para tomar el primer camión camino a la escuela.