Diseño Participativo: La clave para un Hermosillo más sostenible e incluyente.
Por: Karina López Ivich Las ciudades enfrentan grandes desafíos y problemas complejos. En Hermosillo, factores como la concentración poblacional, la...
Por: Karina López Ivich Las ciudades enfrentan grandes desafíos y problemas complejos. En Hermosillo, factores como la concentración poblacional, la...
En el confort activo, las discusiones son también tradicionales como en la mayoría de las familias, pero seguimos porque entendemos que en el mismo barco y hasta concluir esta labor en La Sauceda para seguir con lo que toque hacer buscando garantizar su mantenimiento integral es compromiso social invaluable.
El entorno económico de Sonora se perfila con un horizonte prometedor, impulsado por el fenómeno del nearshoring que está trayendo oportunidades sin precedentes a nuestro estado. Sin embargo, para capitalizar plenamente este escenario, es crucial que enfrentemos con determinación uno de los mayores retos que se presentan ante las cámaras y colegios de profesionistas: la implementación efectiva de una estrategia de mejora regulatoria que nos permita competir en este nuevo contexto.
Cuando la proporción de la participación de las personas es considerable se genera un clima apropiado para acuerdos en donde los resultados se dan en equilibrio y los resultados convencen a la mayoría.
Sin pensar ya en la obligación y compromiso del Gobierno del Estado en sus quehaceres obvios, se puede hacer mucho más con la integración ciudadana en actividades de beneficio general.
Tenemos cada vez más alternativas para buscar los caminos adecuados para ser mejores y servir de la mejor manera aprovechando nuestras capacidades y el tiempo.
Sin duda alguna el año entrante, 2024, viviremos una importante movilización de amplios sectores de nuestra sociedad; el día en que se escribe esta colaboración el sitio en Internet con el que cuenta el Instituto Nacional Electoral, avisa que faltan 186 días para que vivamos lo que debiera considerarse una fiesta cívica.
Creo que todos queremos un Hermosillo bello y agradable para vivir. Muchos recuerdan con agrado esos años en que Hermosillo era más verde. Y si, si podemos tener una ciudad más verde, y no nada más es por ponerla verde, sino porque también los árboles mejoran la calidad del aire, reduce el calor, bajan la temperatura, algunos grados menos bajo la sombra, refrescan el ambiente, mejoran calidad de vida, y hasta reduce el recibo de luz al plantar árboles en casa y banquetas.