La influencia de los impuestos indirectos en el consumo de las personas:Una visión sobre las reformas al IEPS para 2026

Por: José Fidel Ramírez Jiménez

Los impuestos indirectos constituyen una fuente importante de ingresos fiscales para los gobiernos. A diferencia de los impuestos directos —que gravan la renta, las utilidades o el patrimonio de los contribuyentes—, los impuestos indirectos recaen sobre el consumo de bienes y servicios.

En México, el ejemplo más representativo es el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que representa cerca del 2% del PIB, acompañado en segundo término por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que representa alrededor del 0.7% del PIB, el cual es aplicable a combustibles, alcohol, tabaco, alimentos con alto contenido calórico, bebidas azucaradas, entre otros.

Estos gravámenes impactan de manera directa el precio final de los productos, lo que a su vez influye en las decisiones de consumo de los individuos. Su efecto, sin embargo, no es uniforme y depende de factores como el nivel de ingreso, los hábitos y la naturaleza del bien gravado.

Para los empresarios, comprender la mecánica de los impuestos indirectos es vital para la estrategia de precios. Deben decidir si absorben parte del impuesto para mantener los precios competitivos (reduciendo su margen de ganancia) o si lo trasladan completamente al consumidor, arriesgándose a perder ventas. Además, deben estar preparados para gestionar la complejidad administrativa de la recaudación y declaración de estos impuestos.

Cuando un impuesto indirecto se aplica, el precio de un bien o servicio se incrementa. La teoría económica establece que, ante un aumento de precio, la cantidad demandada tiende a disminuir, aunque la magnitud de esta reacción depende de la elasticidad-precio de la demanda.

  • Bienes de primera necesidad (alimentos básicos, medicamentos): suelen ser inelásticos; el consumo se reduce poco, aunque el precio suba. En este caso, los impuestos pueden representar una mayor carga relativa para los hogares de menores ingresos.
  • Bienes suntuarios o de lujo: presentan mayor elasticidad; los consumidores pueden postergar su compra o sustituirlos, por lo que el impuesto desincentiva su consumo.
  • Bienes con externalidades negativas (cigarros, alcohol, combustibles fósiles): el objetivo del impuesto va más allá de recaudar, busca desincentivar hábitosnocivos o reducir efectos ambientales adversos.

Uno de los principales debates en torno a los impuestos indirectos es su carácter regresivo. Como todos los consumidores pagan la misma tasa, los hogares de menores ingresos destinan un mayor porcentaje de su presupuesto a impuestos en comparación con los de mayores ingresos. La Suprema Corte de Justicia de la Nación considera, en el caso de los impuestos indirectos, que la proporcionalidad tributaria o capacidad de generar el tributo se basa en la capacidad de compra del contribuyente.

Ejemplo: un hogar que gana $15,000 al mes y consume $13,000, paga IVA sobre una parte importante de su gasto. En contraste, un hogar con ingresos de $100,000 al mes y consumo de $40,000, paga en proporción una menor carga relativa. Para mitigar este efecto, muchos países excluyen de impuestos indirectos ciertos bienes básicos o establecen tasas reducidas.

Los impuestos indirectos no solo modifican el nivel de consumo, sino también su composición:

  • Sustitución de productos: si una bebida azucarada se encarece por el IEPS, algunos consumidores migran hacia agua embotellada o bebidas sin impuesto.
  • Consumo informal: cuando los precios formales suben demasiado, algunos consumidores optan por el mercado informal, donde los impuestos no se trasladan.
  • Innovación y cambios de oferta: los productores buscan alternativas más accesibles para mantener la demanda, por ejemplo, bebidas con edulcorantes con menos gravámenes o combustibles más eficientes.

En términos macroeconómicos, los impuestos indirectos cumplen un doble papel:

  1. Recaudatorio: generan ingresos estables y fáciles de administrar, ya que se cobran en el punto de venta.
  1. Regulador del consumo: orientan las decisiones de compra hacia patrones más saludables, sostenibles o socialmente deseables.

Sin embargo, un exceso en la carga tributaria puede generar inflación, desincentivar la formalidad o reducir la capacidad adquisitiva de la población, afectando al mercado interno. Para 2026, las modificaciones al IEPS, al incrementar tasas y cuotas a tabacos, incluir otros productos con nicotina, alcohol y bebidas endulzadas, se espera, incremente la recaudación por este concepto en $47,658 millones de pesos, llegando a los $761,502 millones de pesos.

Los impuestos indirectos influyen de manera significativa en el consumo de las personas al modificar los precios relativos de los bienes y servicios. Aunque constituyen una herramienta eficaz para la recaudación y la regulación de conductas, presentan el reto de su impacto regresivo y la necesidad de equilibrar los objetivos fiscales con la protección del poder adquisitivo, especialmente de los sectores más vulnerables. Una política fiscal eficiente debe considerar no solo cuánto recauda, sino también cómo afecta los hábitos de consumo y la equidad social.

El autor es Contador Público Certificado. Expresidente del Colegio de Contadores Públicos de Sonora, AC. Integrante de la Red Hermosillo ¿Cómo Vamos?

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